Cómo limpiar el cabezal de impresión

  • Cómo limpiar el cabezal de impresión

    Cómo limpiar el cabezal de impresión

    Una de las ventajas que ofrecen nuestras impresoras Brady, con respecto a otros productos similares del mercado, es que incluyen el reemplazo del cabezal de impresión en el período de garantía (de 1-2 años dependiendo del modelo).  Si el volumen de trabajo en su laboratorio es muy elevado seguramente necesitará utilizar el reemplazo del cabezal original y beneficiarse de esta garantía.

    Pero en esta ocasión desde MicroPlanet queremos recordarle que el cuidado y buen uso del mismo es la mejor manera de prolongar su vida útil. Por esta razón y creyendo que podría resultarle útil, tanto un pequeño recordatorio del protocolo de limpieza y mantenimiento del cabezal -en forma de post-, como unos cuántos consejos sobre el tema, hemos recopilado una pequeña guía de limpieza y mantenimiento que esperamos le resulte de utilidad.

    Cómo saber si el cabezal está sucio: algunas señales de alarma

    La mayoría de los fallos de impresión que pueden presentarse en las impresoras Brady de trasferencia térmica suelen estar causados por la suciedad acumulada en el cabezal de impresión (lugar dónde se genera el calentamiento que disuelve y “transfiere” la tinta del ribbon a la etiqueta). Podremos detectarlo al observar líneas contínuas/discontínuas de impresión, zonas impresas incompletas, zonas o puntos no impresos, etc. Si estas imperfecciones perduran después de la limpieza del cabezal, probablemente debamos plantearnos la substitución del mismo a causa del desgaste.

    Cabezal limpio en cuatro pasos: fácil, rápido y eficaz

    1. Desconecte la impresora y abra la tapa. Espere al menos unos minutos para que el cabezal se enfríe.

    2. En el manual de su impresora encontrará la localización del cabezal perfectamente indicada, la manera de acceder a él y cómo retirar previamente tanto el ribbon como el rollo de etiquetas.

    3. Coger un trapo de algodón -que no deje hilos o restos de pelusa- o mejor todavía un escobillón de cabezal sintético (o un “head cleaner pen”, con el alcohol incorporado) y humedecerlos en alcohol isopropílico (¡importante! no utilice ningún otro líquido).  Vaya limpiando suavemente el cabezal, con pequeños toques en lugar de fregando horizontalmente para evitar deteriorar el cabezal.

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    Atención: en algunos equipos, por ejemplo en la impresora Brady BBP33, hay una zona de color bronce al lado del cabezal que no debe tocarse con el paño o escobillón al limpiar, ya que podría dañar la impresora. Sólo deben limpiarse las zonas verde y negra.

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    4. Una vez evaporado el alcohol (prácticamente instantáneo) vuelva a colocar el ribbon y el cartucho de etiquetas en su posición correcta, cierre la tapa de la impresora y conéctela de nuevo a la corriente.

    Uso del alcohol isopropílico: el mejor aliado para limpiar cabezales

    El alcohol isopropílico (también conocido como isopropanol, propanol-2-ol, 2-propanol, alcohol o API) es el nombre común de un compuesto químico de la fórmula molecular C3H8O, incoloro, inflamable y que desprende un olor fuerte y característico. Es un isómero estructural del propanol.

    Su nivel de toxicidad es parecido al del alcohol etílico de 96˚ de uso sanitario y por lo tanto no debe ser ingerido. Dado que también es inflamable, siempre que se utilice para la limpieza de aparatos electrónicos éstos deben estar desconectados de la red y fríos.

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    De relativa baja toxicidad y evaporación rápida en comparación con otros disolventes alternativos, se utiliza habitualmente en la limpieza de dispositivos electrónicos, cintas magnéticas, cabezales de reproductores, lentes láser, teclado y pantalla del ordenador y para eliminar el adhesivo que dejan algunas etiquetas.

    Cada cuánto debemos limpiarlos: frecuencia de limpieza recomendada

    La mayoría de los manuales de uso de las impresoras Brady aconsejan sobre la frecuencia preventiva de mantenimiento, que dependerá de la carga de trabajo de la impresora y de las condiciones ambientales en el lugar de impresión (polvo, humedad, temperatura, etc.). Pero en general una buena regla consiste en limpiar el cabezal cada dos cambios de ribbon y cada cambio de rollo de etiquetas.

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    Si se produce algún error o percance durante la impresión que provoque acumulación de material (un atasco) en el cabezal de impresión, éste debe ser limpiado también concienzudamente porque podrían quedar restos de adhesivo, tinta, etc. incluso en zonas cercanas al cabezal (rodillo de arrastre, engranajes,…)

    Almacenamiento de las etiquetas: cuidado con el polvo

    Otra buena práctica consiste en eliminar la primera capa de etiquetas del nuevo cartucho antes de ponerlo en la impresora, especialmente si los rollos de etiquetas han acumulado polvo durante el almacenamiento, ya que los restos de suciedad pueden desgastar y resultar abrasivos para los cabezales. También resulta muy recomendable usar un spray de aire de los que se encuentran con facilidad en el mercado para eliminar el polvo que haya podido acumularse en el interior de la impresora.

    En la mayoría de los casos, la vida útil de un cabezal de impresión se mide en millones de pulgadas lineales impresas. Obviamente, cuanto más se imprime más rápidamente se deteriora el cabezal, así que el volumen de impresión es uno de los factores determinantes de la durabilidad de la pieza. Pero no el principal: la limpieza y mantenimiento preventivo básico del cabezal y el mantenimiento óptimo del espacio en el que se encuentra la impresora resultan más determinantes que no la cantidad de trabajo que se le dé.

    Vida de los cabezales de impresión: ajuste de contraste y de presión

    Cuanta más oscura sea la impresión, en negrita o con mucha tinta, más energía debe ser enviada al cabezal de impresión, ya que debe calentarse más para transferir más tinta a la etiqueta. Un buen consejo de uso para alargar la vida de cabezal es ajustar el contraste lo más bajo posible, en aquellos equipos que permitan hacerlo, manteniendo la calidad de impresión deseada, lo que ayuda a reducir el calor que llega a los cabezales y por lo tanto su desgaste. El valor de contraste mínimo para una calidad de impresión aceptable es, en la mayoría de los casos, el valor correcto por el que debemos optar.

    Por razones similares (en aquellas impresoras que dispongan de esta opción en su menú), la presión del cabezal de impresión debe siempre establecerse lo más baja posible imprimiendo con calidad aceptable. Cuanto mayor sea la presión, mayor desgaste de los cabezales.

    En impresoras de rango inferior o intermedio, como la BBP71 o la BBP12 los cabezales pueden sobrecalentarse debido a un uso excesivamente continuado y prolongado. Téngalo en cuenta y si los nota calientes, apague la impresora durante diez minutos, deje que se enfríen y reanude su tarea.

    A continuación les dejamos con un video-tutorial sobre la limpieza completa de la impresora, esperando que les resulte útil y rápido como estrategia de mantenimiento de su impresora:

     

    Servicio técnico

    Si lo prefiere, recuerde que puede contratar nuestro servicio de asistencia técnica preventivo que le permitirá disponer de una revisión anual de su equipo que incluye la limpieza del cabezal, pero también la sustitución del mismo si fuera necesaria (por el desgaste).

    Nuestros formatos de servicio técnico, Brady AssistBase y Brady AssistField de 1 ó 3 años de vigencia permiten adaptarse a cualquier necesidad en su laboratorio. Consúltelos en nuestra web.

    Y para cualquier otra consulta sobre este tema o sobre sus necesidades de impresión y etiquetado en su laboratorio, no dude en contactar con nosotros. Estaremos encantados de asesorarle.

    MicroPlanet: Haciéndolo evidente

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